17 febrero 2017 Eventos

agathaLa diseñadora Agatha Ruiz de la Prada vuelve a sorprender con su colección en la Madrid Fashion Week, donde hemos visto como la firma presentaba las propuestas para el otoño-Invierno 2017-2018, para esta ocasión tenemos que la colección se transforma en enormes prendas que envuelven el cuerpo en forma de caramelo, de tarta, de sabrosos cupcakes y en todo en lo que una buena fiesta dé de sí.

El universo Agatha se reinventa en otra fiesta, pasamos de los bañadores imposibles a enormes vestidos. Es una colección para una mujer que se quiere sentir la reina de la fiesta, formada por piezas únicas que representan la diversión, que nos sumergen en una divertida celebración donde el cuerpo se viste con trajes en forma de donut, en enormes piruletas y caramelos. En lacasitos y macarons que se reinventan para formar enormes faldas, vestidos y abrigos oversize.

Las ya clásicas cintas multicolores de la casa se combinan con serpentinas que forman elegantes cuellos, y se mezclan con confeti de purpurina que se maxifican para hacer espectaculares vestidos asimétricos o adornar el interior de faldas transparentes. Como en cualquier fiesta no pueden faltar las tartas que formarán gigantes faldas y vestidos, los regalos, los lazos y por supuesto los globos de los que cuelgan finos vestidos de muselina.

En general todas las formas están maxificadas con patrones oversize. Faldas maxi en forma de media esfera o acampanadas, vestidos abullonados que se convierten en caramelos o cupcakes con tejidos de espejo, enormes volantes forman escarapelas, los vestidos largos son rectos con megas piruletas, cuellos en forma de donuts o con una maraña de serpentinas multicolor. Las asimetrías están presentes en forma de enormes confetis o con cintas multicolores. Los vestidos vaporosos cogen su forma definitiva gracias al helio de los globos que los adornan. Cajas con regalos formando faldas y lazos que envuelven vestidos.

En este desfile se mezclan los tejidos más nobles como el terciopelo de algodón, o el shantung y muselina de seda con lycras con diferentes acabados que van desde el brillo a las metalizadas, tules, lentejuelas de diferentes tamaños, lúrex y neoprenos. Paños de lana que se mezclan con plásticos de colores o transparentes, tejidos con efecto de espejo. Todo ello adornado con «toppings» multicolores hechos con materiales plásticos o de papel.

Cada vestido es único, pequeñas obras de arte formando volúmenes con un amplio trabajo de patronaje y experimentación con los tejidos. Piezas que forman una colección en la que se combinan los cortes clásicos como la manga japonesa, escotes barco o cuellos caja y prendas oversize con las típicas estructuras de la casa en forma de corazones gigantes (ya un clásico), formas tarta, cubos o medias esferas y enormes volúmenes cónicos y acampanados.

Fuente | Madrid Fashion Week

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