25 enero 2011 Desfiles, Diseñadores, Ropa

coleccion-john-galliano.jpg

Las propuestas de John Galliano son de las colecciones más esperadas en las pasarelas, más que nada por su inspiración que realmente no sé quién se atreve a vestir. Por ello, aunque sin sorprender, Galliano, en la Semana de la Moda en Paris, dejó temblando al más pintado con la colección que ha presentado para el Otoño-Invierno 2011-12.

Transformó la mismísima pasarela en todo un decorado ruso, los modelos desfilaron con aires muy fríos de la misma Siberia, pero sin perder ese ápice de provocación que es tan característico en Galliano.

coleccion-john-galliano0.jpg

Si en las demás propuestas en Paris hemos visto, austeridad y prendas clásicas exceptuando el desfile de Paul Gaultier que fue también de los más arriesgados y psicodélicos. Con Galliano ha sido todo lo contrario.

En las prendas vemos todo un homenaje al bailarín Rudolf Nureyev y con influencia en los países del Este. Grandes y llamativos estampados, con pedrería así como la combinación de turbantes y pieles en las botas que vienen muy altas así como en los sombrero.

Superposición de capas, abrigos anchos grandes cuellos y grandes mangas que tapan las figuras de los modelos atadas con cuerdas o cinturones, todo vale para imitar el estilo como si fueran perfectos cosacos.

Mallas y calcetines altos que han hecho marcar ‘musculitos’ a los modelos con prendas como camisetas de algodón muy ceñidas para no pasar frío en los peores días invernales o por otro lado parte de la colección, es como si formaran parte del Ballet Ruso.

Galliano por otro lado tiene una parte del desfile en el cual se pueden apreciar prendas más ‘ponibles’, chaquetas y anoraks más cortos y entallados con cierto aire militar, pantalones de gran volumen y caída. Así como los trajes de chaqueta con pantalones ajustadísimos, blasiers y trencas.

Sin ninguna duda la apuesta de John Galliano ha sido la más arriesgada (como siempre) de todas las demás y lo mejor es ver parte de las imágenes que no tienen desperdicio y serían dignas de ver puestas en el hombre actual.

Vía | Style

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *