16 abril 2012 Ropa, Tendencias

Siempre he pensado que el pantalón blanco era una prenda complicada dentro del mundo de la moda, siempre que lo veía me parecía difícil de combinar, ya que podías caer fácilmente en lo vulgar, nada más lejos de lo quisiéramos. Este año, por fin, me he atrevido con unos tejanos blancos. Os he de confesar que este cambio de opinión se debe a un efecto curioso al que, irremediablemente, estamos sujetas prácticamente toda la población femenina sin excepción; lo que yo llamo el efecto “Si alguien lo lleva, me gusta más” o también conocido como envidia (de la sana, no cochina).

Es decir, le veo un pantalón blanco, en este caso, a una chica/blogger/amiga y pienso: ¡qué bien le queda! e inmediatamente, lo que antes no me gustaba y me parecía incombinable, pasa a ser una necesidad y a pensar con cuántas cosas podría quedar bien: camisa denim, camisetas, camisas de colores, jersey calado… con Converse, tacones, cuñas, etc.

Hemos visto en multitud de colecciones para esta primavera/verano mucho blanco, como casi todos los años por estas fechas. La diferencia, esta vez, es que se combina con más blanco: trajes enteros, con short o pantalón capri, americanas, camisetas y camisas. Parece que ya no lo veo tan raro, y con el buen tiempo apetece ponerse de punta en blanco, nunca mejor dicho.

Y en consecuencia, aparece el segundo efecto: ver pantalones blancos por todos lados. En este punto es cuando se empieza a buscar uno que te quede bien; que no transparente, que no te haga bolsas, que no sea demasiado estrecho ni demasiado ancho, los bolsillos así, de largo asá, y en el momento que dejas de buscarlo, aparece el pantalón blanco perfecto. ¿A vosotr@s os gustan? ¿Cómo lo combináis?

Fotos | Coco Kelley, Bella por dentro, bella por fuera, Zara  y Variety clothing

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